VENEZUELA TE PONEMOS EN LAS MANOS DE DIOS!. ORACIÓN POR VENEZUELA


 

Para Venezuela, un país de fe inquebrantable y corazones resilientes, hoy resuena una promesa de fortaleza y renovación. En tiempos de incertidumbre, la Palabra busca recordar que no hay oscuridad que el sol no logre vencer.

​Aquí te comparto tres pilares bíblicos que se sienten especialmente vivos para el contexto venezolano actual:

​1. La Promesa de la Restauración

​"Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza."

Jeremías 29:11


​Esta palabra recuerda que, por encima de las circunstancias visibles, hay un diseño de paz. No es un optimismo vacío, sino la certeza de que el propósito de Dios para la nación es de reconstrucción y vida.

​2. Fortaleza en la Perseverancia

​"No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos."

Gálatas 6:9


​A ti, que trabajas, que luchas por tu familia y que mantienes la integridad en momentos difíciles: tu esfuerzo tiene un eco eterno. La siembra de bondad que el venezolano hace hoy es la cosecha de libertad del mañana.

​3. El Refugio ante la Tormenta

​"Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia. Por eso no temeremos, aunque se desmorone la tierra..."

Salmo 46:1-2


​Venezuela ha pasado por pruebas de fuego, pero esta palabra invita a soltar la ansiedad y encontrar un "ancla" en lo espiritual. Es un llamado a la unidad y la fe compartida.

​Una reflexión para hoy:

​Dios no se ha mudado de Venezuela. En cada gesto de solidaridad entre vecinos y en cada oración por el país, se manifiesta Su presencia. Mantener la esperanza es hoy el acto de mayor valentía y resistencia.

ORACIÓN ESPECIAL POR VENEZUELA

Esta es una oración nacida del sentimiento de hermandad y la fe, reconociendo tanto las heridas como la fuerza inquebrantable del espíritu venezolano.




Oración por Venezuela: Luz, Justicia y Renacimiento

Amado Dios,

​Hoy elevamos nuestra voz en un solo clamor por esta tierra de gracia. Ponemos en tus manos cada rincón de Venezuela, desde el Ávila hasta el Esequibo, y desde el Zulia hasta el Amazonas.

  • Por el Consuelo: Te pedimos por las familias separadas por la distancia. Abraza a los que están lejos y fortalece a los que se quedaron. Que tu paz, que sobrepasa todo entendimiento, llene los hogares donde hoy falta el pan o sobra la nostalgia.
  • Por la Justicia: Padre, que tu luz ilumine lo que está en tinieblas. Pedimos que la verdad prevalezca y que abras caminos de libertad y dignidad para todos los ciudadanos. Que el corazón de quienes tienen poder sea movido hacia la compasión y el bien común.
  • Por la Provisión: Tú eres nuestro Pastor y nada nos faltará. Bendice el trabajo del honesto, multiplica los recursos en las manos del necesitado y levanta de nuevo la economía y el bienestar de esta nación tan rica en alma y recursos.
  • Por la Esperanza: No permitas que el cansancio nos robe el sueño de una Venezuela próspera. Renueva nuestras fuerzas como las del águila. Que el venezolano no pierda nunca su alegría, su solidaridad y su fe.

Señor, bendice a Venezuela. Que sea una tierra donde se pueda volver a sembrar con alegría y cosechar con paz. Que tu gloria descienda sobre nosotros y que el mundo sea testigo de tu restauración en este país.

Amén.

​Un pensamiento para acompañar tu día:

"La noche es más oscura justo antes del amanecer." Mantén tu lámpara encendida, porque la fe es la certeza de lo que aún no se ve, pero que ya se siente en el espíritu.


 SALMOS PARA LEER EN FAMILIA


Para leer en familia, especialmente en el contexto de Venezuela donde la unión y la protección son tan importantes, no hay un texto más poderoso y reconfortante que el Salmo 91.

​Es conocido como el "Salmo de la Protección Divina". Leerlo juntos en voz alta crea una atmósfera de paz y seguridad en el hogar.

​Salmo 91: El Refugio del Altísimo

(Versión Reina-Valera Contemporánea / NVI)

1 El que habita al abrigo del Altísimo

morará bajo la sombra del Omnipotente.

2 Diré yo al Señor: «Esperanza mía, y castillo mío;

mi Dios, en quien confiaré».

3 Él te librará del lazo del cazador,

de la peste destructora.

4 Con sus plumas te cubrirá,

y debajo de sus alas estarás seguro;

escudo y protección es su verdad.

5 No temerás el terror nocturno,

ni saeta que vuele de día,

6 ni pestilencia que ande en oscuridad,

ni mortandad que en medio del día destruya.

9 Porque has puesto al Señor, que es mi esperanza,

al Altísimo por tu habitación,

10 no te sobrevendrá mal,

ni plaga tocará tu morada.

11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,

que te guarden en todos tus caminos.

​¿Cómo leerlo en familia?

​Para que este momento sea más especial, les sugiero esta dinámica sencilla:

  1. Lectura compartida: Que una persona lea un versículo y la siguiente el otro. Esto simboliza que la fe es una cadena que los une a todos.
  2. La frase clave: Al terminar, repitan todos juntos: "Dios es nuestro refugio y en Él confiamos".
  3. Petición por el hogar: Tómense de las manos y pidan que esa "sombra del Omnipotente" cubra no solo su casa, sino también a los familiares que están fuera del país.
  4. Nota de aliento: Este Salmo es un recordatorio de que, aunque el mundo afuera parezca caótico, dentro de la fe hay un lugar seguro que nadie puede arrebatarles.

    El Salmo 23 es, sin duda, el bálsamo más dulce de la Biblia. En Venezuela, donde el camino a veces se siente cuesta arriba, este pasaje nos recuerda que no caminamos por nuestra propia cuenta, sino guiados por el mejor de los pastores.

    ​Aquí tienes el texto para leerlo y meditarlo hoy:

    ​Salmo 23: El Señor es mi Pastor

    1 El Señor es mi pastor; nada me faltará.

    2 En lugares de delicados pastos me hará descansar;

    Junto a aguas de reposo me pastoreará.

    3 Confortará mi alma;

    Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

    4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,

    No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;

    Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

    5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;

    Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

    6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,

    Y en la casa del Señor moraré por largos días.

    ​Por qué este Salmo es vital para ustedes hoy:

    • "Nada me faltará": En un contexto de carencias, esta es una declaración de guerra contra la escasez. Es confiar en que la provisión de Dios llegará de formas inesperadas.
    • "Aguas de reposo": Es una promesa de paz mental. Aun en medio del ruido político o social, Dios ofrece un refugio de calma para tu pensamiento.
    • "En presencia de mis angustiadores": Dios no solo te cuida en secreto, Él te honra públicamente. Es la promesa de que, a pesar de quienes quieran ver al pueblo caer, Dios preparará un banquete de bendición.
    • "La copa rebosando": Es el espíritu del venezolano: a pesar de todo, siempre hay una sonrisa, un café para compartir y una esperanza que no se agota.
    • Reflexión familiar: Al terminar de leerlo, pueden preguntarse: ¿En qué área de nuestra vida necesitamos hoy que el Señor sea nuestro Pastor? (Salud, finanzas, paz emocional, decisiones).

     





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